La relación bilateral entre la República Argentina y la República de Turquía ha experimentado una transformación radical en el bienio 2024-2026. Lo que antes era un intercambio comercial primario se ha consolidado hoy como una asociación industrial estratégica diseñada para proyectar tecnología y capital turco hacia todo el hemisferio occidental.
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Para el empresariado turco, la mayor barrera histórica ha sido la incertidumbre normativa. Argentina ha respondido con la Ley 27.742, que establece el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
Este marco es un “blindaje” sin precedentes que ofrece:
Estabilidad por 30 años: Garantía de que las reglas fiscales, aduaneras y cambiarias no cambiarán.
Incentivos Fiscales: Reducción de la alícuota del impuesto a las ganancias al 25% y amortización acelerada.
Arancel Cero: Exención total de derechos de importación para bienes de capital y tecnología especializada.
Libertad Cambiaria: Acceso progresivo a divisas, alcanzando el 100% de libre disponibilidad al cuarto año de operación
La solicitud de Argentina para ser “socio global” de la OTAN ha estrechado los vínculos con la industria de defensa turca. El liderazgo de ASELSAN en el país es el mejor ejemplo de esta sinergia, con proyectos que incluyen:
Modernización Naval: Integración de radares CENK y sistemas Gökdeniz en las fragatas MEKO 360.
Vigilancia de Fronteras: Implementación de radares ACAR 400-G.
Transferencia de Conocimiento: Coproducción con entidades locales como INVAP y FAdeA para abastecer al mercado sudamericano
Argentina ofrece recursos críticos que complementan la capacidad técnica de Turquía:
Vaca Muerta: Con proyecciones de generar $40.000 millones anuales para 2029, representa una oportunidad masiva para empresas turcas de ingeniería de gas y GNL
Litio: El “oro blanco” argentino, con inversiones que superan los $25.000 millones, es vital para la industria turca de baterías y vehículos eléctricos.
El potencial se materializa en proyectos concretos de manufactura ligera:
Zona Industrial Saladillo: Un polo diseñado para que empresas turcas produzcan localmente y accedan sin aranceles al Mercosur.
Conectividad Total: El acuerdo aéreo de 2025 ha potenciado las frecuencias de Turkish Airlines, facilitando el transporte de carga de alto valor y la movilidad de ejecutivos entre Estambul y Buenos Aires.
Turquía, experto en maquinaria agrícola y estándares Halal, encuentra en Argentina un socio para transformar materias primas en productos con alto valor agregado destinados al mundo islámico. La estacionalidad contrapuesta garantiza flujos de producción constantes durante todo el año.
Argentina no es solo un mercado de 46 millones de habitantes; es una plataforma de lanzamiento estratégica. La resiliencia operativa del empresario turco, sumada a las nuevas garantías del RIGI, crea un entorno de inversión único en la región.